
El montaje en la tribuna de la sala de montaje
Alzado del mueble central
Planta con el sitema de viento
Fachada, diseño S. Platt
Detalle del Órgano Mayor
El órgano dispone de 63 registros dispuestos en cuatro teclados manuales de 58 notas y un teclado pedal de 32 notas. Cada cuerpo tiene su propia función y está representado en la fachada del instrumento, salvo el recitativo.
El cuerpo central está coronado por el Órgano Mayor, con su base en el Flautado de 16’. Más abajo, sobre la consola, se encuentra el Solo, encerrado en caja expresiva, excepto la trompetería de Batalla que se afina fácilmente desde la tribuna que es espaciosa y permite la presencia de algunos cantantes o instrumentistas. La Cadereta se encuentra realmente bajo el organista. Detrás de la Cadereta y adentrándose en la nave lateral se encuentra el Recitativo.
Los registros del Pedal se disponen en dos torres independientes colocadas en los arcos adjuntos, de esta forma las 30 toneladas de peso del instrumento se reparten entre cuatro columnas del edificio. Cada torre está dividida en dos niveles, el superior acoge la primera octava de los grandes registros de Bombarda 32’, Contras 16’, Subajo 16’ y Quinta 10’2/3.
Todos los teclados disponen de mecánica directa y suspendida. Las ventillas han sido calculadas para que todos los tubos se alimenten desde el secreto, sin que ello suponga dureza a los teclados. Las varillas de la mecánica entre las torres de pedal son de acero fino y por tanto invisibles para el publico.
Seis grandes fuelles, cinco de ellos cuneiformes, alimentan a través de portavientos de madera a los distintos cuerpos del órgano. La transmisión de los registros se realizar mediante imanes eléctricos con memorias más de 5.000 combinaciones programables también desde un ordenador con disquetera.
Se realizaron ensayos acústicos previos en la catedral para confirmar tallas, aleaciones, presiones de viento, etc. y se pudo iniciar la prearmonización, inicialmente en el maniquí, y posteriormente en la sala de montaje. Prudentemente se reservó un pequeño margen con respecto al diapasón definitivo.
Es difícil definir un estilo de armonización únicamente con palabras. El objetivo era conseguir precisión y transparencia para cada nota, para cada tubo en cada rincón del templo. Al tratarse de una catedral eran necesario un sonido enérgico que llenara los grandes volúmenes del templo, pero la favorable ubicación del instrumento permitía y exigía una armonización delicada.
Se ha buscado en cada tubo una rápida presencia del sonido fundamental, estudiando el importante y delicado equilibrio entre pie, luz y altura de la boca. Se ha buscado un ataque espontáneo, libre y ligero, incluso para los registros de cuerda. Pensamos que si el sonido es emitido con precisión, atacando la fundamental con gravedad, se hace posible la interpretación de un amplio abanico de literatura, incluso romántica. Los distintos registros de lengüetería presentan contrastados caracteres entre expresiones sonoras latinas y germanicas y como homenaje a las maestros flamencos que tanto aportaron en el siglo XVII a la organeria en Francia y España se realizó la trompeta de la Cadereta en hojalata.
Finalmente hemos podido experimentar que el resultado de cualquier obra es el fruto de la voluntad, el esfuerzo y la aportación de cada uno de los miembros del equipo